lunes, 6 de octubre de 2014

Dos hermanitos y el problema de la Tablet

Espero hayan tenido un hermoso fin de semana, hoy les traigo mi primer cuento infantil, es una historia sobre un tema que me preocupa bastante, sobre niños y el vicio de la tecnología, ya que tengo 5 sobrinos,  espero os agrade :).



Andrés y Felipe eran dos hermanitos de 4 y 6 años, muy inteligentes y sanos, se amaban mucho, su papito y su mamita les entregaban mucho amor y cumplían cada uno de sus deseos, aunque a veces tenían energía de sobra.

Un día cualquiera su madre muy aburrida por el mal comportamiento de ambos, se sentó en el sillón de la casa, con un fuerte dolor de cabeza, debido a los malos ratos que ambos le hacían pasar.  Jugaban, corrían y gritaban dentro de la casa, jugaban con una pelota, rompían floreros y botaban cuadros sin cuidado.
Cuando papá llego del trabajo, vio el desastre  que los niños habían dejado en casa, y su mamá llorando en un rincón de la sala, le pregunto lo que sucedía, a lo que ella respondió que estaba muy cansada con el comportamiento de los niños, que no la obedecían y eso le provocaba fuertes dolores de cabeza. En ese momento, mientras la consolaba, él tuvo una idea “que tal si les compramos una Tablet, he visto que los hijos de mis amigos se tranquilizan con esto”, la mamá respondió sin pensarlo asintiendo con la cabeza.

Al día siguiente el papá llegó con la Tablet para ambos, a lo que  los niños quedaron maravillados, y jugaban con esta por horas y horas, cuando llegaban de la escuela solo pensaban en llegar a jugar con este aparato,  podían pasar horas tranquilos sin molestar a su mamá, pero ahí no estaba la solución. Parecía ser una mala idea, se habían convertido en zombis, estaban como verdaderos robots, la Tablet se había llevado sus sentimientos lejos y solo querían vivir jugando con esta.

Mamá se comenzó a preocupar ya que los niños  no la besaban o abrazaban al llegar a casa, tampoco le contaban como les había ido en la escuela, solo corrían por la Tablet, no querían cenar en familia, tampoco utilizar las bicicletas o pelotas, ya no jugaban con  sus muñecos de  Iron Man, y no deseaban escuchar los cuentos de papá al momento de ir a dormir.

Un día cualquiera llego su abuelita Panchita, ya que los papás le habían explicado que sus hijos se habían convertido en robots sin sentimientos a causa de la Tablet, por lo que ella llegó con una hermosa novedad, traía una bolsa llena de juguetes lego, para armar maravillosas figuras, pero no sin antes abrazar a sus nietos, e indicarles que tomaran asiento en la sala, mientras esta les decía “ niños, papá y mamá están muy tristes, la Tablet no es buena para ustedes, ¿ les gustaría que sus papás se fueran y los dejaran solos? ¿ ya no los quieren?”, Andresito la miró con tristeza y le dijo “abuelita Panchita, amamos mucho a nuestros papitos, si se van, sentiríamos mucha pena”, y el pequeño Francisco lloró junto con su hermanito mayor, abuela se acercó, los abrazó nuevamente, secó sus lagrimas y dijo: “ niños, no está bien que aparten a sus padres por una Tablet, este aparato no los va a abrazar, ni arropar o contar cuentos al dormir, tampoco curaran sus heridas al caerse, o  les darán la cena, solo sus papitos pueden hacer eso, ahora, juguemos, les traje legos”, a lo que ambos respondieron al unísono “ si abuelita”.

Abuelita Panchita llegó a reparar aquella situación, todo con mucho amor, los niños volvieron a ser felices y a llenar la casa de alegría y colores, esta vez sin tanto desorden.