martes, 24 de marzo de 2015

¿ACASO ERA NADA?, ¿ELLA TUVO LA CULPA?


Kathryn Murphy: ¿Cómo vestías?
Sarah Tobias: ¿Qué se supone que significa eso?
Kathryn Murphy: Significa si acaso vestías provocativamente?
Mostrando un gran escote? Se veía a  través de tu  blusa?
Sarah Tobias: ¿Qué carajo importa cómo estaba vestida? Arrancaron la ropa de mí.
Kathryn Murphy: Pero, ¿cómo te vistes hace que los chicos piensen que podrían tener relaciones sexuales contigo?  ¿Hiciste  un show?
Sarah Tobias: ¿Qué demonios estás hablando? Me viste en el hospital. ¿Crees que me busqué eso? ¿Es eso lo que piensas? Si eso es lo que piensa, a la mierda fuera de mi casa.”
(“The Accused”, 1988)

Hace unos días vi en las noticias de mi país, que fue enviada una ley al congreso sobre el acoso callejero.
El Proyecto de Ley establece tres tipos de conductas que recibirían multas: los actos verbales y no verbales; la captación de imágenes; y los abordajes intimidantes.

Además, aquellos actos de acoso sexual callejero que involucren contacto físico de carácter sexual serían sancionados con presidio menor en su grado mínimo.

Como agravantes de los delitos establecidos por el proyecto se establecen los actos en grupo o contra menores de edad, mujeres embarazadas o personas con dificultades para defenderse.

Referente a esto último, no pude evitar el recordar la película "The accused", del año 1988, en donde una jovencita aunque no menos espléndida Jodie Foster encarna el papel de una sensual chica, quién es violada brutalmente por tres universitarios  en un bar sobre una mesa de Pinball, por lo que no recibe justicia real, ya que su abogada llega a un acuerdo con los defensores de sus agresores.

El personaje de Jodie al saber dicho veredicto, se digna a encarar a su defensora en una cena en su propia casa, en donde la reta con un sin fin de groserías indicándole que ella fue violada y no cumplió con eso. A lo que la abogada se llega a sentir tan culpable, que busca de modo exhaustivo culpar a las personas que gozaron mirando la violación como violentos espectadores quienes provocaron dicha violación y no hicieron nada al respecto.

Luego de una dura batalla, el juicio se da a favor de ella, en donde se ve como la hacen revivir un momento que cualquier mujer en su lugar quisiera olvidar.

¿Acaso este proyecto de ley es exagerado?, muchos hombres han dicho que es exagerado, que mirar el cuerpo de una desconocida en la calle, gritarle obscenidades, e incluso rosarla no tiene nada de malo. ¿No tiene nada de malo?, de cualquier modo están invadiendo la libertad de una mujer en todo, ¿creen que nos vestimos para ellos? ¿Creen que eso nos hace culpables de que nos abusen o en el peor caso violen?, claro que no, lo que me parece terrible es que se tenga que enviar un proyecto de ley debido a algo que los hombres deberían aprender desde niños en casa. Tal vez se intente evitar un mal mayor. no exagero, pero es una situación molesta, el que te acosen de modo impune. 

Incluso mi madre cayó en el juego, no por ser mojigata ni mucho menos, si no por miedo a que algo me sucediera cuando era una jovencita de 15 años queriendo estar a la moda y mostrar mi vientre.

No existe motivo para el acoso o violación, ni que ella estaba borracha, ni su modo de vestir provocativo, o si estaba drogada, o bailó provocativa-mente, nada lo justifica, he escuchado a mujeres decir que la mujer abusada tuvo la culpa, un sinfín de veces, dejen de criar a los machos alfa por favor, miren que los únicos culpables son ellos mismos, de invadir el cuerpo de una mujer que es sagrado, ella elije con quien desea tener sexo, ella elije como vestirse, ella elije si decide ser virgen hasta el momento de casarse, ella elije su vida y sus fundamentos, además si ella fuese culpable, ¿no creen que todos los hombres existentes serían abusadores o violadores?.

Para finalizar espero puedan ver esta película, la cual es un crudo relato de algo que en ese año se denunciaba cada 6 minutos.

“En todo el tiempo que Sarah fue inmovilizada sobre esa máquina de Pinball , acaso otras personas no lo sabían? Kenneth Joyce confesó que vio una violación y no hizo nada. Él dijo que todo el mundo en ese bar se portó mal y tenía razón. Pero no importa lo inmoral que sea, no es  delito criminal  alejarse de una violación. No es el delito criminal ver una violación. Pero es criminal inducir, rogar, alentar o persuadir a otra persona a cometer una violación. Sujetarla, adherirse a ella, hacerla gemir. Estos tres hombres hicieron peor que nada. Aplaudieron,  batiendo... Se aseguraron de que Sarah Tobias fuera  violada, y violada, y violada, y violada. Y díganme, eso  fue  nada?” (“The Accused”, 1988)