viernes, 4 de julio de 2014

Desde la delincuencia hacia la conciencia



 La siguiente historia es de la vida real, relatada por la sobrina de su protagonista, por lo que decidí imaginar la situación y escribirla, el título no me convence mucho, asi que si me indican uno más adecuado, no dudaré en cambiarlo, espero les guste

"Luis era un jovencito de 15 años, de estatura promedio, delgado, cabello negro y tieso con ojos café muy agudos los cuales generaban aprensión a quién lo mirara, era denominado delincuente profesional, en la población donde vivía, la Victoria, todo el mundo le temía por lo que el se sentía con un poder y superioridad frente a quien se le cruzara en el camino.


Su hermano mayor llamado Jonathan, de 22 años, vivía en el centro de la ciudad en una hostal, ya que la madre de ambos había muerto hace 7 años, y su padre era un total desconocido para ellos, trabajaba como conductor de un camión repartidor de carne.

 Cada mañana le rogaba a Dios que cuidara a su hermano para que no terminara muerto y masacrado. Todas las tardes después del trabajo, iba a buscar a su hermano para llevarlo a cenar, darle algo de dinero y reprenderlo por sus andanzas de bandido, al momento de reprenderlo le daba golpes en la cabeza y espalda, y siempre le gritaba “ acaso quieres terminar muerto como esos as los que llamas amigos, o quieres terminar acribillado por algún militar”, a lo que Luis le respondía: “Tranquilo hermano, yo sé cuidarme, tengo a toda la población bajo mis pies”.


Luis tenia una novia, muy hermosa pero algo básica, a la que el decía amar y cada vez que la veía le levaba algún suvenir de sus robos, como cadenas de oro, plata e incluso collares de perla, de vez en cuando dinero el cual extraía de alguna cartera. Madonna era su nombre, una morena de 14 años, cabello negro azabache y ojos café muy oscuros de mirada penetrante. Era su trofeo, y los jóvenes delincuentes de la Victoria lo envidiaban profundamente.


Eran los años 80, por lo que el país atravesaba  un momento muy particular, la época de un estado autoritario a manos del General  Augusto Pinochet, el régimen era totalmente  militar, coartando cualquier tipo de libertad de acción para los ciudadanos, las calles vestían de luto y temor a cada segundo. Luis aparte de dedicarse a delinquir, era muy conocido por ser un activista permanente en las protestas contra el gobierno de turno y en más de alguna ocasión, casi lo atrapan por participar en las revueltas.


Un día muy nublado, se acercó la tropa  de militares sanguinarios a la Victoria, con metralletas, carros armados, escopetas, y un sin fin de armas, de pronto comenzaron a disparar a cuanta persona se cruzó, sin piedad, como si fuese un juego, Luis tomó a su novia, y corrió junto a ella un par de calles hacia donde solo sintió que debía ir, entraron a una casa vacía, y se escondieron en el pequeño ático, mientras ella lloraba a gritos, él puso sus manos en los labios de ella y le dijo que por favor se calmara, y que estando juntos no les pasaría nada.


Las balaceras duraron un par de días, durante las noches, él  iba en busca de comida para ambos, a momentos  tenia suerte y en otros  no tanta ya que solo encontraba  pedazos de pan rancio, para poder mantenerse despierto con su novia y un poco de agua.


Al cabo de una semana, cuando todo pareció estar tranquilo, Luis le dice a Madonna: “Bajemos negrita, yo creo que ya pasó todo”, a lo que ella asienta con el rostro mojado por las lágrimas y los ojos entreabiertos  e  hinchados de tanto llorar. Lo que vieron fue totalmente impactante, muchos cadáveres, sobre todo de jovencitos como ellos, algunos hedían terriblemente, y por esto los sollozos de ella eran cada vez mas agudos e incontrolables, mientras él la abrazaba le susurraba al oído que se tranquilizara, y que estaban vivos, a lo que ella le responde: “Gracias  por no intentar hacerte el valiente, y por escondernos para mantenernos con vida” , él la mira tiernamente y  le dice: “ no sabes cuantas ganas tenía de enfrentarlos y matar a alguno de ellos, pero mantenernos con vida, es mucho más importante”.


Caminaron un par de cuadras, hasta llegar a la casa de Madonna, su madre al verla rompió en llanto y la abrazó. Increíblemente también abrazó a Luis y le agradeció el mantenerla con vida.

Él dejó a su novia con su madre, prometiéndole que volvería a buscarla, y  caminó, tanto que llego el anochecer, hasta que encontró a quien buscaba con ansias, su hermano mayor, sí, ese mismo que  lo corregía incansablemente e intentaba protegerlo.


Sin saber como, llegó a casa de su hermano, golpeó la puerta, Jonathan  al verlo, lo abrazó, y lloró tan profundamente que debió haberse oído a kilómetros.


Luis desde ese día, intento ser hombre de bien, y trabajó duramente junto a su hermano para tener un futuro tranquilo, siempre pensando en ir a buscar a su Madonna para realizar una vida juntos y sin sobre saltos."