lunes, 18 de mayo de 2015

Por el derecho a la vida por sobre la propiedad privada.

    


    Una tragedia se vivió en Valparaíso tras la marcha estudiantil que se convocó en distintas ciudades del país. Cuando la manifestación ya se había terminado, cerca de las 14:30, Exequiel Borvarán (18) y Diego Guzmán (24) fueron brutalmente asesinados en las cercanías de la Plaza de la Victoria. Según las la principal hipótesis, el hecho habría ocurrido luego de que los jóvenes hubieran intentado colgar un afiche en la puerta de una casa. El hijo del dueño del hogar habría salido y disparado.

    Siempre imaginé que cosas así no sucedían en este país, que eran cosas de “gringos”, gente desquiciada disparando como si fuese un juego de GTA o algo por el estilo. Pero no, en todas partes existen personas que buscan el conflicto para justificar sus actos violentos.

    Se supone que con la modernidad hemos ido avanzando en tolerancia ¿o no?. Pero lo he visto con mis propios ojos, la poca paciencia de las personas, lo visceral que el mundo se vuelve por algo que tiene muy poca importancia, el poco respeto hacia el otro, lo que puede llegar a la tragedia máxima, como lo fue en este caso.

    ¿Fue tan grave el haber intentado colgar un afiche? Está claro que a  cualquiera le molestaría el hecho de que un extraño se acerque a su propiedad privada, de hecho a mí me causaría temor, pero jamás me atrevería a hacer algo, menos aún sin saber las intenciones de este.

        El viernes pasado estuve presente en una de las velatones realizadas en honor a estos jóvenes caídos, quienes organizaron este evento, generaron un hermoso espacio de reflexión y respeto.  
  Quienes se dieron el tiempo de reflexionar en voz alta, dirigieron hermosas palabras improvisadas a quienes nos encontrábamos en aquel lugar, enfatizando en que los jóvenes estudiantes son responsables de seguir generando cambios y hacer valer sus derechos.

    Además de la serie de velatones a lo largo del país, estudiantes de la Universidad de Chile, realizaron  un emotivo homenaje. 
La conmemoración se llevó a cabo en el frontis de la Casa Central de la Universidad de Chile  donde la presidenta de la Fech, Valentina Saavedra, realizó un discurso. En el lugar hubo muestras de teatro y de música en honor Diego Guzmán y Exequiel Borbarán.


    Espero que todo el peso de la ley caiga sobre este asesino, y digo espero, porque la justicia Chilena no funciona como todos desearíamos. 
Este ser innombrable causó un daño irreparable al mundo estudiantil y a las familias de estos dos jóvenes, cuya única intención fue marchar y luchar por los derechos de una educación gratuita y de calidad para todos como un derecho inapelable, sin importar condición económica, orientación sexual, edad, sexo, raza, etc.