viernes, 17 de abril de 2015

Cerca del bosque de la perra Blanca Nieves.

  

    Amigos, esperando que tengan un buen fin de semana, les traigo esta reflexión, para que disfruten con mi humor negro, saludos a todos.

  Esta semana me ha hecho reflexionar en cuanto a mis cuentos y opiniones sobre relaciones amorosas y el infinito idiota comportamiento de los hombres (no todos, para que no se molesten jaja).

    No  solo eso me indigna, ya que existen mujeres y mujeres, obviamente.
    ¿Que pasa con la Perra narcisista y abusadora de pequeños hombres sedientos de cariño? pobres inocentes calenturientos.

 Voy a explicarlo mejor para que no crean que estoy encapsulando en este punto a las mujeres empoderadas, que actualmente pueden pensar como los hombres o mejor que ellos, separando el sentir del sentimiento, priorizando su vida general antes que una relación en pareja, escalando cada vez laboralmente, etc.
 Tal como Sir Conan Doyle describe al personaje de Irene Adler en Sherlock, “tan inteligente como un hombre”, una forma muy machista de nombrar a este tipo de mujer, aunque esto fue hace más de 100 años, lo que con la modernidad se va multiplicando o mejor dicho se va notando más. Pienso que esto es muy bueno para el género.
En lo personal "yo" podría ser una mezcla de esta mujer con la romántica sentimental del siglo quinto dependiente del cariño y la ovación masculina.
 Todo esto dependiendo de la compañía y el estado de ánimo que a eso me conlleve. (risas)

    Ahora explicaré la contra parte de estas mujeres empoderadas y llenas de éxitos cosechados a título personal las cuales aún al cometer errores, aprenden de ellos, y siguen adelante.
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     La quise llamar “perra Blanca nieves”, ya que se refiere a una mujer aparentemente hermosa físicamente, con voz y mirada inocente, rodeada de hombres desde el tipo más aborrecido como el gordo friki o Gollum, pasando por el guapo turco de novela nocturna, rogando por un espacio en su corazón, o mas realistamente, un espacio en su entrepierna.

   Estos hombres son  capaces de llevarle el desayuno, almuerzo, cena, incluso obsequiarle lujosas joyas, ropa, lencería, es mas, su babeo constante los hace ineptamente pagar sus cuotas de la Visa, MasterCard, préstamo hipotecario, etc.,
 Están al acecho esperando que se asome la oportunidad de ser parte de ese delicioso cuerpo el cuál muestra de modo descarado con el cartelito de inocencia al muy modo pin up de los años 40, lo que a respuesta de la muy Zorra descarada “no va a suceder señores”.

Ella tiene a sus enanos predilectos escogidos para pagarles sus regalías en “cómodas cuotas carnales”, como diría una amiga. Los demás son solo para resolver sus caprichos mínimos.

   Me pregunto, ¿Dónde estás bruja envidiosa, para desterrar o envenenar a esta perra blanca nieves?. Tal vez te has perdido en el p$%&@o bosque con el leñador, el cuál luce como  un sexy  modelo de boxers Arrow o Calvin Klein.
 Mientras estás gozando con el leñador, nosotras esperaremos a que aparezcas, o  a que la incompetencia laboral de la propia blanca nueves, la lleve a la desesperación y se aleje para siempre de nuestras vidas.

    Otra idea sería esperar a que los hombres desarrollen de mejor modo el lado intuitivo para con este tipo de perras, ah, pero es imposible, jamás sucederá.

Mejor esperamos a la bruja, o que el cuerpo de la Blanca nieves tan utilizado como un cajero automático en pleno centro comercial,  le pase la cuenta,  he dicho!.


FIN